Las patas de cerdo y su interesante aporte de colágeno

Las patas de cerdo son un manjar que esconde un gran secreto. ¿Quieres descubrir por qué deberías considerarlas como parte de tu ritual de belleza?

Mitos de las patas de cerdo

Puede que pienses que no son saludables o que aportan demasiada grasa. Al contrario, debes saber que 100 gramos de patas de cerdo te aportan:

  • 291 calorías;
  • 25 gramos de grasa (8,33 son saturadas);
  • 6,20 miligramos de colesterol;
  • 60 miligramos de sal;
  • Vitaminas: A, B (1, 3, 6, 9, 12), C, D y E;
  • 16 gramos de proteínas;
  • Minerales: calcio (10 mg), fósforo (190 mg) y cinc (2,60 mg) entre otros;
  • Unos 20 gramos de colágeno.

Es decir, consumidas con moderación son ideales para mejorar tu estado de salud progresivamente.

¿Qué es el colágeno?

Es una sustancia que produce tu cuerpo. Se encarga de mantener tu piel tersa y elástica. El paso de los años provoca una bajada en su nivel. Es entonces cuando comienzas a ver las líneas de expresión y otras consecuencias como:

  • Un ligero descolgamiento de la piel.
  • Tu cara tiene una expresión permanente de tristeza. Se debe a la caída de la piel en la zona que rodea la boca.
  • Tu piel pierde densidad y se convierte en una más quebradiza.
  • Te miras al espejo y parece que has envejecido de repente.
  • Enfermedades como la artrosis provocan unos síntomas más dolorosos.

¿Son las patas de cerdo la mejor opción para tu piel?

Sí. El colágeno es una proteína que se encarga de crear el tejido, la piel, los tendones y los cartílagos. Tomarlo es sinónimo de conseguir que tu piel rejuvenezca progresivamente. Los expertos recomiendan el consumo habitual para proteger también tus articulaciones.

Incorporar las patas de cerdo a tu dieta supone recibir una potente inyección de colágeno. Tu organismo reconoce la sustancia y no se producirá rechazo alguno. En el espejo irás comprobando como tu piel comienza a mejorar.

¿Cómo puedes preparar las patas de cerdo?

Son diversas las recetas, pero nos quedamos con las siguientes dos opciones. Hemos escogido las que te aportan menos calorías. También aquellas que no conllevan que el colágeno se diluya durante la cocción. ¡Prepárate para disfrutar!

En escabeche

Compra un kilogramo de patas de buena calidad. Debes tener a mano dos cebollas, dos zanahorias, orégano, comino, sal y medio vaso de vino blanco. Prepáralas así:

  • Limpia bien las patas: Es recomendable dejarlas un día metidas en agua para que suelten las impurezas. Cuécelas en agua caliente con una hoja de laurel con sal. Debes ir desgrasando el caldo periódicamente para que quede limpio. Comprueba su textura y cuando estén cocidas puedes reservarlas.
  • Corta la verdura y añade el vino blanco. Debes dejar que se poche bien y que se reduzca.
  • En un bote hermético, introduce las patas cortadas y cúbrelas con la verdura por capas. Déjalo macerar unos dos días para que absorba el sabor. Puedes calentarlas antes de servirlas.

Solo te queda chuparte los dedos con una receta tan eficaz como saludable y con muy pocas calorías.

En salsa

A los ingredientes de la receta anterior añade salsa de tomate natural, pimentón y pasta de pimiento choricero.

  • Mete en agua las patas con sal, un diente de ajo y hierbas aromáticas. Cuando rompa el hervor, pon la carne en una cacerola aparte con la verdura.
  • Cubre con agua y deja que se hagan durante unas tres horas a fuego bajo. Si usas la olla rápida, es suficiente con 40 minutos. Comprueba la textura.
  • La salsa consiste en cortar cebolla y zanahorias, sofreírlas y añadir el pimiento choricero, la salsa de tomate y el pimentón. Remata con un vaso de vino blanco. Cuando esté lista, añádela a la carne y deja que se mezclen los sabores.

Este guiso tradicional te permitirá convertir tu plato en una sinfonía de colores y sabores. Si, además, te ayuda a mejorar tu piel ¿qué más se le puede pedir?

La influencia de la dieta en tu piel

Los cuidados de la piel externos son muy eficaces. Sin embargo, es en la alimentación donde se encuentran los nutrientes que necesita tu piel para mejorar. De no ser así, se inflamará y mostrará síntomas de cansancio o de fragilidad. La revolución es, por lo tanto, interna.

Es tu cuerpo quien se encarga de repartir los nutrientes y de restablecer su correcto funcionamiento. El uso de productos ayuda, pero no tanto como tu dieta. Recuerda que esta ha de ser saludable, evitar los excesos de grasa y ser variada.

Con las patas de cerdo como protagonistas de uno de tus menús semanales podrás notar la diferencia en tu piel fácilmente. Aprovecha su alto contenido en colágeno y conviértelas en uno de tus mejores secretos de belleza. De ti depende seguir nuestros consejos y comenzar a notar como sus nutrientes son la clave que necesitas para sorprender con tu nueva imagen.